“ME SIENTO BIEN”

1.- “Del sentarse bien al sentirse bien”

Tal vez la primera sensación de la conciencia humana es la búsqueda de sensaciones que llevan a estar en el mundo. Así, cuando me siento bien es algo extraordinario: me levanto descansado, me siento bien, cuando termino una tarea me siento bien, cuando comparto una cena con amigos me siento bien. También cuando saludamos a alguien (deseamos salud) y le preguntamos ¿Cómo estás (de salud, de animo, en la vida)? Esta pregunta está asociada no sólo a nuestro ser sino al desear que otros también se encuentren bien. Por esta razón nos podemos llegar a preguntar:¿Y si pudiéramos crear una escuela donde todos se sienten bien? 

A través de estas palabras pretendemos simbolizar el sentido de los distintos proyectos de inteligencia emocional que queremos poner en práctica. “Me siento bien” reproduce una de las primeras palabras que cruzamos con nuestros alumnos cuando entramos en el aula. Sin embargo, el “me siento bien” no sólo afecta a una posición corporal, punto de partida de nuestro trabajo, sino un sentido más profundo ya que del “me siento Bien” pasamos al “me siento bien” emocional. Por tanto me siendo bien nos acerca a un “me siento bien” que representa nuestra manera de estar en la realidad, en nuestra realidad escolar.  Del sentarse bien al sentirse bien.  Del cuerpo llegar a la mente, de la conciencia de nuestra corporeidad llegar a las emociones, al mundo interior que sienten todas las personas que vivimos en nuestro centro educativo. 

Desde esta perspectiva pretendemos avanzar desde el cuerpo a la emociones, hacia el mundo interior, hacia la mente. Pretendemos crear la atmósfera adecuada para que todos “se sientan bien”.  Por esta razón, este proyecto debe desarrollar un “Me siento bien”  que tenga en cuenta a todos los que formamos la comunidad educativa: alumnos, padres y profesores. Desde esta perspectiva es necesario crear un ambiente que posibilite este acercamiento. 

Para ello pretendemos desarrollar varios proyectos dentro de este lema que nos acerque a padres, profesores y alumnos. Aunque algunas líneas del mismo caminen por lugares separados todos han de confluir en  un sentido más amplio que es sentirse bien. 

2.- ¿Por qué un programa de inteligencia emocional?

Desde la década del los años noventa vivimos una revolución emocional. Esta revolución va a marcar una un antes y un después en la historia del a humanidad. Sin duda será el camino más certero para alcanzar la felicidad y el bienestar humano frente a otras grandes revoluciones que hemos vivido y que también prometió  la felicidad humana. 

En todo este proceso, la educación juega un papel crucial para la transformación ideológica. Las generaciones futuras vivirán los esfuerzos de hombres y mujeres que educan en el crecimiento emocional. 

Entre las muchas razones que justifican una intervención de este tipo podemos destacar:

  • Desde la finalidad de la educación.- La finalidad de la educación es el pleno desarrollo de la personalidad integral del alumnado. En este desarrollo pueden distinguirse como mínimo dos grandes aspectos: el desarrollo cognitivo y el desarrollo emocional. El primero ha recibido tradicionalmente un énfasis especial, en detrimento del segundo que ha quedado prácticamente olvidado de la práctica educativa. La educación emocional se propone poner un énfasis especial en este aspecto con objeto de otorgarle la importancia que merece.
  • Desde el proceso educativo.- La educación es un proceso caracterizado por la relación interpersonal. Toda relación interpersonal está impregnada por fenómenos emocionales. En el proceso de aprendizaje individual y autónomo también está presente la dimensión emocional. Todo esto exige que se le preste una atención especial por las múltiples influencias que las emociones tienen en el proceso educativo.
  • Desde el autoconocimiento.- “Conócete a ti mismo” estaba inscrito en el frontispicio del templo de Delfos y fue adoptado como lema por Sócrates. Desde entonces, éste ha sido uno de los objetivos del ser humano y está presente en la educación. Dentro de este autoconocimiento, uno de los aspectos más importantes es la dimensión emocional.
  • Desde la orientación profesional.- El índice de desempleados en nuestro país tiende a ser superior al quince por cien, aproximándose al veinte. Se estima que en el futuro la mayoría de las personas pasarán por etapas de desempleo. Esto induce a que desde la orientación profesional se contemple la necesidad de añadir una dimensión hasta ahora olvidada: preparar para el paro. Como se sabe, el paro puede provocar una disminución de la autoestima, estados depresivos, y otras secuelas en la salud física y psíquica del individuo. Abordar esta problemática desde la prevención implica “preparar para la vida” desde una perspectiva que contemple estas eventualidades.
  • Desde el fracaso escolar.- Se observan unos índices elevados de fracaso escolar, dificultades de aprendizaje, estrés ante los exámenes, abandonos en los estudios universitarios y otros fenómenos relacionados con el fracaso escolar. Estos hechos provocan estados emocionales negativos, como la apatía y, en algunos casos, llegan a intentos de suicidio. Todo ello está relacionado con déficits en la madurez y el equilibrio emocional.
  • Desde las relaciones sociales.- Es conocido que las relaciones sociales pueden ser una fuente de conflictos, tanto en la profesión como en la familia, comunidad, tiempo libre y cualquier contexto en el que se desarrolle la vida de una persona. Estos conflictos afectan a los sentimientos, de tal forma que a veces pueden llegar a producirse respuestas violentas incontroladas.
  • Desde la salud emocional.- Continuamente estamos recibiendo estímulos que nos producen tensión emocional. Esos estímulos pueden ser estresores del trabajo, conflictos familiares, noticias (guerras, violencia, desastres naturales, hambre, tortura, etc.), interrupciones, reveses económicos, pérdidas, enfermedades, etc. La tensión emocional puede adoptar la forma de irrita8ilidad, falta de equilibrio emocional, problemas de relación, ansiedad, estrés, depresión, etc. La frecuencia con que se producen estos fenómenos merece más atención freventiva de la que se le está prestando actualmente. Como se sabe, el Prozac no sólo es el antidepresivo más recetado, sino que es, probablemente, uno de los medicamentos más consumidos en todo el mundo. En Estados Unidos fue el medicamento más vendido en 1996. Sólo en Cataluña, la Seguridad Social pagó durante 1996 la cantidad de 2.065 millones en Prozac. Se estima que más de treinta millones de personas lo han consumido en el mundo. En 1998, las ventas se han acercado a 8.000 millones en toda España, donde más de siete millones de personas consumen antidepresivos. Durante este mismo año se consumieron en España casi 60 millones de envases de tranquilizantes (incluyendo antidepresivos, sedantes, tranquilizantes, psicoestimulantes y neurolépticos), por un importe total de 89.472 millones de pesetas; de ellos, doce millones de envases eran antidepresivos, por un importe de 47.744 millones de pesetas (datos de El País, 21-9-99: 38). La venta de antidepresivos se ha triplicado en diez años. Estas cifras, realmente espectaculares, son un indicador de los problemas emocionales que sufre la sociedad actual, lo cual nos permite hablar de fenómeno social. Desde la educación emocional se pretende abordar la dimensión preventiva.
  • Desde la teoría de las inteligencias múltiples.- En la segunda mitad de la década de los años noventa ha tenido una amplia difusión la teoría de las inteligencias múltiples (Gardner. 1995). Entre ellas están la inteligencia interpersonal y la intrapersonal. Esta teoría supone un reto para el futuro de la educación, en el cual deben tener cabida aspectos educativos hasta ahora olvidados. Entre ellos están las emociones. Como señala Gardner (1995: 47), concentrarse en las capacidades lingüísticas y lógicas durante la escolaridad formal puede suponer una estafa para los individuos que tienen capacidad en otras inteligencias. Por otra parte, el no tomar en consideración la inteligencia emocional en el sistema educativo puede suponer una atrofia de considerables consecuencias para el desarrollo personal y social.
  • Desde la Inteligencia emocional.- El hecho de que una obra como Inteligencia emocional, de Daniel Goleman (1995), en la cual se pone de manifiesto la necesidad de poner inteligencia a la emoción, se haya convertido en un besi seller es un indicador más del interés social por estos temas, lo cual pone en evidencia una necesidad desatendida. La primera edición en castellano se publicó en octubre de 1996; y en junio de 1997 ya se editaba la décimoquinta reimpresión.
  • Desde la revolución de las tecnologías de la información y la comunicación.- Hemos entrado de lleno en la sociedad de la información y la comunicación de masas, donde se corre el peligro de que las relaciones interpersonales queden sustituidas por las tecnologías de la comunicación (internet, telemática, televisión, radio, cd-rom, vfdeo, etc.). Esto puede provocar un aislamiento físico y emocional del individuo. Como sustitutos de la relación de afecto a veces se utilizan programas de radio, televisión, animales de compañía, consumo de drogas, etc. Paralelamente, la sociedad de la información ofrece una inmensa oferta documental ante la cual es preciso escoger. Esto veces puede conducir a situaciones de confusión, sensación de impotencia y desánimo. De todo ello se deriva un argumento más en favor de educar emocionalniente a las nuevas generaciones para afrontar con éxito los nuevos retos que aventura el futuro.
  • Desde el nuevo rol del profesor.- Cada vez se ve más claro que el rol tradicional del profesor, centrado en la transmisión de conocimientos, está cambiando. Actualmente se dan como mínimo dos fenómenos interrelacionados que obligan a este cambio de rol: la obsolescencia del conocimiento y las nuevas tecnologías de la información y la comunicación. Esto abre un escenario en el cual el alumnado adquiere conocimientos en el momento que los necesita, a través de medios tecnológicos. En función de esas tecnologías, y en consonancia con lo que se expone en el párrafo anterior, el rol del profesor cambia, pasando de la enseñanza a la relación emocional de apoyo. Esto va a suponer un reciclaje del profesorado para ponerle en situación de impartir educación emocional.
  • Desde el analfabetismo emocional.- Tecnológicamente hemos avanzado mucho a lo largo del siglo xx, pero por lo que respecta a las emociones estamos atrofiados. El analfabetismo emocional se manifiesta de múltiples formas: conflictos, violencia, ansiedad, estrés, depresión, etc. Esto se da a lo largo de toda la vida, pero tiene una virulencia particular durante la edad escolar.

3.- ¿Qué objetivos pretendemos llevar a cabo?

  • Adquirir un mejor conocimiento de las propias emociones.
  • Identificar las emociones de los demás.
  • Desarrollar la habilidad de regular las propias emociones.
  • Prevenir los efectos perjudiciales de las emociones negativas.
  • Desarrollar la habilidad de generar emociones positivas.
  • Desarrollar una mayor competencia emocional en las relaciones sociales.
  • Adquirir la habilidad de la comprensión empática en las relaciones interpersonales.
  • Desarrollar la habilidad de automotivarse.
  • Adoptar una actitud positiva ante la vida.
  • Aprender a fluir.
  • Desarrollar la capacidad para controlar el estrés, la ansiedad y los estados depresivos.
  • Tomar conciencia de los factores que inducen al bienestar subjetivo.
  • Desarrollar la capacidad para diferir recompensas inmediatas en favor de otras de mayor nivel pero a largo plazo.
  • Desarrollar la tolerancia a la frustración.
  • Motivar para el éxito.

4.- ¿Qué contenidos vamos a desarrollar?

  • Conciencia y conocimiento emocionales
  • Regulación y control emocionales
  • Autoestima
  • Habilidades socio-emocionales
  • Habilidades para vida.

5.- ¿Cómo podemos llevarlos a cabo?

Entre las diversas propuestas podéis coger algunas de las siguientes: 

  • Orientación ocasional.- Se trata de que el personal docente aproveche la ocasión del momento para impartir contenidos relativos a la educación emocional. A menudo se trata de un profesor que por iniciativa propia introduce en sus clases aspectos relacionados con la educación emocional. En este caso no se trata de un programa propiamente dicho, pero puede ser la semilla de lo que, con el tiempo, se pueda convertir en él.
  • Programas en paralelo.- Se trata de acciones que se realiza al margen de las diversas materias curriculares. A menudo se utiliza horario extraescolar, lo cual repercute en una asistencia minoritaria, ya que el alumnado no lo percibe como algo importante. Mucho más si la asistencia es voluntaria. Pero puede ser un punto de partida para otras actividades posteriores más relacionadas con el currículum académico.
  • Asignaturas optativas. - Los centros educativos pueden ofertar asignaturas optativas sobre temas relacionados con la educación emocional. Al ser una asignatura optativa, lo lógico es que no se inscriban todos los alumnos. Pero puede ser una forma de empezar una acción que con el tiempo se vaya ampliando.
  • Asignaturas de síntesis.- En algunos sistemas educativos existen las denominadas “asignaturas de síntesis”, que se realizan durante un breve periodo de tiempo y en las que se trata de integrar los conocimientos de las diversas materias. Como tópico de estas asignaturas de síntesis se pueden elegir aspectos relacionados con la educación emocional. Tiene la ventaja de que la asignatura de síntesis suele ser obligatoria.
  • Acción tutorial.- El Plan de Acción Tutorial (PAT) debería ser el instrumento dinamizador de la educación emocional. Tiene la ventaja de que la acción tutorial grupal se dirige a todo el alumnado. Dentro de las sesiones de tutoría tienen cabida todos los contenidos de la educación emocional.
  • Integración curricular.- Los contenidos de la educación emocional se pueden integrar de forma transversal a lo largo de las diversas materias académicas y a lo largo de todos los niveles educativos. El profesorado de cualquier materia puede incluir en ella, al mismo tiempo que la está explicando, contenidos de carácter emocional. Se trata de una “infusión” o “integración” en el currículum académico de contenidos que van más allá de lo estrictamente instructivo.
  • Integración curricular interdisciplinaria.- Es un paso más a partir de la “integración curricular”. Se requiere la implicación del profesorado, con una coordinación ejemplar entre ellos, para poder exponer unos contenidos que se sincronizan con otros que está impartiendo otro profesor. Por ejemplo, al ocuparos de la prevención del consumo de drogas, el profesor de Ciencias Naturales explica los efectos que tienen sobre la salud, a partir del estudio del cuerpo humano; el profesor de Ciencias Sociales desarrolla la presión social que induce al consumo, así como las presiones económicas inherentes; en Matemáticas se realizan ejercicios sobre estadísticas de consumo y morbilidad; en Educación Física se trata del doping y los efectos que tiene el consumo de alcohol y tabaco sobre el rendimiento deportivo; en Lenguaje se introduce el argot propio de las drogas; en Expresión Artística se realiza un póster alusivo al tema con la intención de concienciar sobre esta problemática, cuyo mensaje es: No consumir. En tutoría es donde se debería contemplar la dimensión emocional de todo lo que antecede. De esta forma podemos ver cómo en todas las materias se puede hacer alusión al tema de forma interdisciplinaria.
  • Sistemas de Programas integrados (SPi).- Es un paso más respecto al anterior: se trata de interrelacionar programas diversos. Por ejemplo, un programa de habilidades sociales se interrelaciona con un programa de búsqueda de empleo, bien entendido que la persona que tenga buenas habilidades de comunicación interpersonal tendrá más facilidad en superar la entrevista de selección de personal. El mismo programa de habilidades sociales se interrelaciona con el programa de prevención del consumo de drogas en cuanto que la habilidad para hacer frente a la presión de los compañeros es básica para evitar el consumo. Otra forma de evitar el consumo es mediante un autocontrol y prevención del estrés. En efecto, el estrés que a veces induce al consumo se previene con el mismo programa de prevención del estrés ante los exámenes, las oposiciones o la selección de personal del programa de búsqueda de empleo que citábamos. Un SPI, desde la perspectiva de la educación emocional, debería tener unos elementos dinamizadores; el tutor y el orientador son los más apropiados. Desde la tutoría se puede poner un énfasis especial en la dimensión emocional de todo lo que antecede, En resumen, si bien se analiza, existe un conjunto de posibles programas y cada uno de ellos tiene un sentido en sí mismo. Pero si se imparten de forma interrelacionada pueden producir un efecto de sinergia. A esto lo denominamos sistemas de programas integrados.

6.- ¿Qué materiales usaremos?

Una parte importante de los materiales que manejaremos son recursos que pondré a vuestra disposición a través de rayuela. De las misma forma que estos recursos y otros muchos estarán a vuestra disposición en la página web del centro dentro del programa de inteligencia emocional. 

7.- ¿Cómo vamos a a evaluar los resultados?

Actualmente no resulta sencillo tener mecanismos objetivos para medir la inteligencia emocional. Desde nuestra pequeña aportación, realizaremos, por cada actividad que llevemos a cabo, una ficha de evaluación que os enviaré a través de Rayuela y que os llevará poco tiempo el responder a vuestras apreciaciones. Del mismo modo, pondremos a disposición de los alumnos fichas de evaluación similares que nos lleven a obtener algunas conclusiones sobre el programa. 

Entre los efectos deseados podemos incluir los siguientes:

  • Aumento de las habilidades sociales y de las relaciones interpersonales satisfactorias.
  • Disminución de pensamientos autodestructivos, mejora de la autoestima.
  • Disminución en el índice de violencia y agresiones.
  • Menor conducta antisocial o socialmente desordenada.
  • Menor número de expulsiones de clase.
  • Mejora del rendimiento académico.
  • Disminución en la iniciación en el consumo de drogas (alcohol, tabaco, drogas ilegales).
  • Mejor adaptación escolar, social y familiar.
  • Disminución de la tristeza y sintomatología depresiva.
  • Disminución de la ansiedad y el estrés.
  • Disminución de los desórdenes relacionados con la comida (anorexia, bulimia).
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